El secreto de las Varas del CAMPO
Los artesanos de Peñón Blanco: una tradición que florece entre el sauce y el taray.
A orillas de los ríos de Peñón Blanco, Durango, nace una de las tradiciones artesanales más representativas de la región. Lo que para muchos son simples ramas de sauce y taray, para las familias artesanas es la materia prima que, con paciencia, habilidad y años de experiencia, se transforma en sombreros, canastas, tortilleros, fruteros y una gran variedad de piezas decorativas y utilitarias.
Durante una visita a este municipio duranguense, tuvimos la oportunidad de conocer a la familia Canales-Nava, quienes han dedicado gran parte de su vida a preservar este oficio.
Ambrosio Canales, su esposa Luz María Nava y otros miembros de la familia continúan una tradición heredada por don Francisco Nava, artesano originario de Peñón Blanco que durante décadas mantuvo a su familia gracias a este trabajo.
Luz María recuerda que aprendió desde muy pequeña. Su padre la involucraba en las tareas artesanales como parte de su formación, enseñándole poco a poco las técnicas necesarias para trabajar el taray y el sauce. Con el paso de los años, ella transmitió esos conocimientos a su esposo y posteriormente a sus hijos, asegurando que la tradición familiar permaneciera viva.

El proceso de elaboración comienza mucho antes del tejido. Los artesanos deben recorrer varios kilómetros para recolectar el material en zonas cercanas a los ríos. Una vez cortadas las varas, estas son seleccionadas, cocidas cuando es necesario, peladas y posteriormente humedecidas para que puedan manipularse sin romperse. Cada etapa requiere tiempo, esfuerzo y experiencia.
Aunque una canasta pequeña puede elaborarse en aproximadamente 20 o 25 minutos, el trabajo real incluye días de preparación del material. Los artesanos explican que limpiar y acondicionar las varas puede tomar entre tres y cuatro días antes de que estén listas para convertirse en una pieza terminada.
Entre los productos más solicitados destacan los llamados “medallones”, utilizados especialmente para decorar altares y ofrendas durante la temporada de Día de Muertos.

También fabrican canastas para arreglos florales, tortilleros, fruteros, charolas y sombreros tejidos completamente a mano. Cada pieza es única y refleja el conocimiento acumulado por generaciones.
Los artesanos reconocen que el oficio no es sencillo. El trabajo constante con materiales rígidos provoca ampollas y callos en las manos, además de largas jornadas de esfuerzo físico. Sin embargo, aseguran que el cariño por la artesanía compensa cada dificultad. Para ellos, cada pieza terminada representa una forma de honrar el legado familiar y preservar una parte importante de la identidad cultural de Peñón Blanco.
A pesar de que muchas tradiciones artesanales han desaparecido con el paso del tiempo, esta familia continúa resistiendo gracias a su pasión por el oficio y al interés de personas que valoran los productos hechos a mano. Su historia demuestra que la artesanía no solo es una actividad económica, sino también una herencia cultural que conecta generaciones y mantiene viva la memoria de quienes dedicaron su vida a este arte.
En cada canasta, sombrero o medallón tejido por sus manos, permanece el legado de una familia que encontró en el sauce y el taray una forma de vida y una razón para seguir compartiendo su historia con el mundo.
Información de contacto
Artesanos de Sombreros, Canastos y mas de Vara de Sauce y Taray,
Lugar: Peñon Blanco, Durango, Dgo.
Teléfono: 6184282953
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