Don Chema: una vida de tranquilidad en las montañas de la sierra zacatecana.

En lo profundo de la sierra de Zacatecas, lejos de las carreteras principales, de las tiendas y de los servicios básicos, existe un lugar conocido como El Mirador. Rodeado de montañas, barrancas y paisajes naturales, este sitio es hogar de don José María Padilla, mejor conocido por todos como Don Chema, quien junto a su esposa ha decidido vivir apartado de la vida moderna para encontrar tranquilidad y paz.

Llegar hasta su vivienda requiere varias horas de recorrido por caminos de difícil acceso. En esta región no existe señal telefónica, transporte público ni servicios cercanos. Sin embargo, para Don Chema estas condiciones no representan una dificultad, sino una oportunidad para vivir de una manera más sencilla y en contacto con la naturaleza.

A sus 65 años, Don Chema asegura sentirse satisfecho con la vida que ha construido en la sierra. Aunque nació en la región y ha vivido en diferentes ranchos cercanos, desde hace aproximadamente 25 años se estableció en El Mirador, un lugar donde puede dedicarse al cuidado de sus animales y disfrutar de la tranquilidad que ofrece el entorno.

La principal fuente de ingresos de la familia proviene de la recolección de orégano silvestre, actividad que realiza durante la temporada correspondiente. El producto es vendido a compradores que llegan hasta la zona o en comunidades cercanas. Además, mantiene un pequeño hato de cabras y algunas vacas que le permiten obtener leche, queso y recursos adicionales para sostenerse durante el año.

Don Chema asegura sentirse satisfecho con la vida

La vida cotidiana en este lugar implica grandes esfuerzos. Para conseguir provisiones, Don Chema debe recorrer largas distancias en burro hacia las comunidades más cercanas. Un viaje completo puede tomar hasta cuatro horas entre ida y vuelta. Asimismo, el abastecimiento de agua representa una de las tareas más demandantes, ya que en temporadas secas debe trasladarla desde el río Atengo utilizando recipientes y animales de carga.

A pesar de las dificultades, asegura que la tranquilidad compensa cualquier sacrificio. Según relata, en la sierra puede vivir sin preocupaciones, rodeado de la naturaleza y lejos del ruido de las ciudades. Su jornada comienza temprano, dedicando gran parte del día al cuidado de sus cabras, vacas y demás animales, así como a la búsqueda de alimento y recursos necesarios para el hogar.

La fauna silvestre también forma parte de su vida diaria. En la zona es común la presencia de coyotes, leones de montaña, víboras y otros animales que representan un riesgo para el ganado. Por ello, cuenta con varios perros que ayudan a proteger a sus animales durante las noches.

En la zona es común la presencia de coyotes, leones de montaña, víboras y otros animales que representan un riesgo para el ganado.

Aunque actualmente considera la posibilidad de mudarse a una comunidad más cercana debido a la edad y a las dificultades que enfrenta su esposa para realizar algunas actividades, Don Chema reconoce que dejar El Mirador no será una decisión sencilla. Después de tantos años viviendo entre montañas, ha encontrado en este lugar una forma de vida que le ha permitido sentirse libre, tranquilo y en armonía con la naturaleza.

Información de contacto
José María “Don Chema” Padilla
Lugar: El Mirador, Sierra de Jiménez del Teul, Zacatecas

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