A ESTA EDAD SE VA ACABANDO EL TIEMPO PERO YO NO HE LLENADO DE VIVIR EN ESTE MUNDO
En la comunidad de El Puentillo, perteneciente al municipio de Valparaíso, Zacatecas, vive Don Juan Caldera, un hombre de 82 años que ha pasado toda su vida entre los paisajes, ríos y montañas de esta región serrana. A lo largo de más de ocho décadas ha sido testigo de grandes cambios en la vida del campo, conservando hasta hoy los recuerdos, las historias y las costumbres que dieron identidad a generaciones enteras.
Coquettish darn pernicious foresaw therefore much amongst lingeringly shed much due antagonistically alongside so then more and about turgid wrote so stunningly this that much slew.
Durante un recorrido por los alrededores de la comunidad, Don Juan compartió parte de su historia y mostró algunos de los tesoros naturales que caracterizan a El Puentillo. Entre ellos destacan los pitayos, garambullos, guamúchiles y diversas especies de maguey que forman parte de la vegetación local. También habló con orgullo del río que atraviesa la zona, asegurando que durante los 82 años que lleva viviendo allí nunca ha visto que sus aguas se sequen.
Además de la riqueza natural, Don Juan conserva numerosas historias transmitidas de generación en generación. Una de las más conocidas es la leyenda de La Bolaña, un lugar donde, según cuentan los habitantes más antiguos, fue escondido un tesoro proveniente de Bolaños hace muchos años. Aunque numerosas personas han intentado encontrarlo, la historia continúa formando parte de la memoria colectiva de la comunidad.

A lo largo de la conversación, recordó cómo era la vida cuando él era niño, una época en la que las familias vivían bajo reglas estrictas y donde el respeto hacia los padres y las personas mayores era una parte fundamental de la educación. Con nostalgia, menciona que muchas de esas costumbres se han perdido con el paso del tiempo, aunque considera importante conservar los valores que ayudaron a formar a generaciones anteriores.
Don Juan dedicó gran parte de su vida a las labores del campo y al cuidado del ganado. Actualmente continúa viviendo en la comunidad que lo vio nacer, rodeado de los paisajes que han acompañado toda su existencia. Aunque su familia le ha sugerido trasladarse a la ciudad para estar más cerca de servicios médicos y recibir mayores cuidados, él asegura que su lugar está en la sierra, donde se siente tranquilo y en contacto con la naturaleza.

Durante la visita, Don Juan y su esposa recibieron algunos apoyos entregados gracias a las aportaciones de personas que siguen este tipo de contenidos y buscan ayudar a familias de comunidades alejadas. Ambos agradecieron el gesto y aprovecharon la oportunidad para enviar saludos a sus hijos y familiares que actualmente viven en distintos estados de México y en Estados Unidos.
Historias como la de Don Juan Caldera nos recuerdan la importancia de escuchar a nuestros adultos mayores y valorar los conocimientos que han acumulado a lo largo de los años. Sus recuerdos permiten conocer una forma de vida que poco a poco desaparece, pero que sigue formando parte del patrimonio cultural e histórico de las comunidades rurales de Zacatecas.
Información de contacto
Lugar: Comunidad El Puentillo, Valparaíso, Zacatecas
Comments are closed.