En la comunidad de Carretas, perteneciente al municipio de Jiménez del Teul, Zacatecas, vive Don Abundio González Pérez, un hombre de 90 años que ha pasado prácticamente toda su vida en este rincón de la sierra. A pesar de los años y las dificultades que trae la edad, conserva el ánimo y la disposición para compartir las historias y experiencias que han marcado su vida.

Don Abundio nació en 1935 y creció en una época muy distinta a la actual. Desde niño enfrentó grandes responsabilidades, pues quedó huérfano de padre a los diez años de edad. Como el mayor de los hombres de la familia, tuvo que comenzar a trabajar desde muy joven para ayudar a su madre y a sus hermanos, realizando largas jornadas y recorriendo grandes distancias para conseguir el sustento del hogar.
Durante aquellos años, muchas familias de la región vivían del trabajo con la lechuguilla, el ixtle y otros recursos que ofrecía el campo. Los viajes hasta Chalchihuites eran frecuentes para vender los productos y comprar los alimentos necesarios para la familia. Gran parte de estos recorridos se realizaban a pie o con animales de carga, atravesando la sierra durante varios días.

A lo largo de su vida, Don Abundio ha sido testigo de los cambios que han transformado a las comunidades rurales. Recuerda cuando los bailes se realizaban con música de violín y acordeón, cuando la mayoría de las personas usaban sombreros de palma y guaraches, y cuando las fiestas tradicionales reunían a familias enteras para compartir atole, gorditas de horno y caldo servido en platos de barro.
También recuerda una época en la que prácticamente no existían escuelas, los productos de consumo eran escasos y las herramientas de trabajo eran muy diferentes a las actuales. Sin embargo, destaca que las familias se caracterizaban por el esfuerzo, el respeto y la solidaridad, valores que considera fundamentales para salir adelante.

Actualmente vive solo, luego del fallecimiento de su esposa, pero continúa atendiendo sus actividades diarias y conservando el espíritu de trabajo que lo ha acompañado durante toda su vida. Entre recuerdos y enseñanzas, comparte con las nuevas generaciones la importancia de apoyar a los padres, valorar el esfuerzo familiar y aprovechar las oportunidades que hoy existen para estudiar y prepararse.
Historias como la de Don Abundio representan una parte importante de la memoria de las comunidades rurales de Zacatecas. Su experiencia permite conocer cómo vivían las generaciones pasadas y nos recuerda la importancia de preservar las tradiciones, las costumbres y los valores que dieron forma a la vida en el campo mexicano.
Información de contacto
Lugar: Comunidad de Carretas, Jiménez del Teul, Zacatecas.
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