AQUÍ YA TENEMOS 45 AÑOS Y SIEMPRE HE LUCHADO POR MI FAMILIA
En la sierra de Sombrerete, Zacatecas, existe una pequeña comunidad conocida como Ojo de Agua del Zacatón, un lugar rodeado de naturaleza donde el agua brota durante todo el año y donde aún se conservan muchas de las tradiciones que han dado identidad a las familias rurales de la región. Allí vive doña Belén Cisneros, una mujer que durante más de cuatro décadas ha dedicado su vida al trabajo, a la familia y al conocimiento de la medicina tradicional.
Doña Belén llegó a este lugar hace aproximadamente 45 años junto con su familia. En aquel entonces solamente existían un par de viviendas en la comunidad. Con el paso del tiempo, sus hijos construyeron sus propios hogares y hoy forman parte de las pocas familias que habitan esta zona privilegiada por la abundancia de agua y la belleza de sus paisajes.
Uno de los mayores tesoros de la comunidad es precisamente el manantial que da nombre al lugar. El Ojo de Agua del Zacatón abastece de agua a varias familias y mantiene su nivel prácticamente durante todo el año, incluso en temporadas de sequía. Gracias a este recurso, los habitantes pueden desarrollar actividades agrícolas, mantener huertas familiares y criar algunos animales para complementar su economía.

La familia de doña Belén aprovecha al máximo los recursos que ofrece la tierra. Durante la temporada de lluvias elaboran queso, cajeta, requesón y otros productos derivados de la leche. Además, cuentan con huertas donde producen duraznos, manzanas, membrillos, chabacanos y otras frutas que consumen o comercializan dentro de la región. También siembran maíz y avena para alimentar a sus animales durante la época seca.
A lo largo de los años, doña Belén ha sido reconocida por su espíritu trabajador. Desde joven aprendió a elaborar canastos y chiquihuites de otate, actividad que le permitió ayudar al sustento de su familia mientras sus hijos crecían. Más adelante comenzó a interesarse por la medicina tradicional y desde hace más de veinte años se dedica a orientar a personas que buscan alternativas naturales para distintos padecimientos.

Su experiencia con plantas medicinales la ha convertido en una persona muy respetada dentro y fuera de la comunidad. Según relata, muchas personas acuden a ella en busca de orientación sobre remedios naturales para problemas como diabetes, inflamaciones, insomnio y otros padecimientos comunes. Para ella, el conocimiento heredado por generaciones sigue teniendo un gran valor y representa una alternativa complementaria para quienes buscan mejorar su bienestar.
Además de su labor como promotora de la medicina tradicional, doña Belén desempeñó durante muchos años una importante función dentro de la comunidad como partera. Con orgullo recuerda haber ayudado en el nacimiento de sus hijos, nietos y de numerosas personas de la región, convirtiéndose en parte fundamental de muchas historias familiares.
La historia de doña Belén Cisneros es un ejemplo de perseverancia, sabiduría y amor por las tradiciones. Su trabajo constante, su compromiso con la familia y su disposición para compartir conocimientos reflejan la riqueza humana que aún se conserva en las comunidades rurales de Zacatecas.
Información de contacto
Belén Cisneros
Lugar: Ojo de Agua del Zacatón, Ejido El Carrizo, Sombrerete, Zacatecas.
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